de vivir una tristeza inmensa que te duele a tal manera que sientes algo bien gacho que te oprime, justito ahí, donde se dice que está el corazón....ya con, digamos elegantemente, la edad, no la vuelves a experimentar, pero........cuan covicada estaba...
Quien no ha sentido esta malvada sensación por una decisión hecha con la conciencia que te da el saber que "no debe de ser", aunque te duela mucho de demasiado......
Este sentimiento se vive tan intensamente en la juventud, causado x los desengaños, pero con el tiempo ya con la conciencia bien puesta, supuestamente desaparecerá, sabiendo que es lo que esperas y quieres para un futuro...
Ahora bien, cuando esto lo viviste, siempre buscabas una voz que te dijera, "no importa, el o ella esta mas mal que tu estas ahora", o "seguro esta pensando que la regó", o el tan anhelado, "no te preocupes que regresarán", que se yo...pero rara vez aquel amigo(a) te decía la verdad de lo que piensa por temor a lastimarte mas de lo que estas....pero esto es cuando tu corazón es joven aún y todavía le falta mucho por crecer y recibir heridas y sanar en cada una de ellas, hasta que llega el verdadero motivo para que lata en forma y tiempo...
Hoy recibí una llamada con una voz triste y apagada..."necesito hablar contigo, estoy realmente triste...voy manejando llego a mi oficina y..... ¿te podría volver a llamar?"...obvio contesté que si...
En ese momento no dudé ni un minuto en cancelar dos compromisos que tenía para dentro de nada, ahora lo que importa es el dueño de esa voz...y vaya que si me importa, xq con nadie lo haría mas que x él...mi amigo incondicional de siempre...
No esperé a que me llamara otra vez, ya que cuando alguien (como él, que nunca lo hace) te pide que le escuches, es una invitación a que le demuestres si realmente puede contar contigo...asi que tome camino a su encuentro sin pensarlo dos veces....¡¡que largo se me hizo el trayecto!!.
1, 2 o mas horitas hablamos, no somos los adultos de ahora, en este momento somos los cómplices de siempre, los amigos sin edad que estamos para ayudarnos y si no podemos hacer nada, simplemente para oír, apoyar y evitar mas dolor...si es posible..
Así como él me ha hablado muchas veces con la verdad, ahora me toca a mi, ...le escucho me enoja verlo así, porque se que no tiene razón el que viva este sentimiento, pero lo entiendo porque tal vez lo haya vivido yo...
Terminamos viendo fotos viejas y añorando tiempos pasados, aun su mirada esta triste, pero no tanto como cuando llegue, se ha desahogado, es lo importante y se ha oido su pensar correcto y justo, como siempre es él...
Me lleva a mi camioneta y me confiesa que si no he llegado, la hubiera megaregado, que me necesitaba para encarar la situación, y no porque yo sea la mas centrada, ¡para nada!, pero si soy su única y verdadera amiga...que si está en mi mano (y aunque no lo esté) siempre lo ayudaré a lo que sea...
El dolor continuará, lo sé, pero como siempre -le he dicho- el maldito tiempo se encargará de volver a sanar esta vieja herida que se abrió sin que el se lo propusiera...
Estoy contenta porque en una mínima parte le he correspondido a su apoyo de siempre, a su paciencia y complicidad para conmigo...
Ojalá no tenga que volver a corresponderle, porque sus tristezas son tan mías como de él...



